Podría dedicar mil y una palabras o hacer mil y una descripciones de lo que siento en este momento, pero ninguna sería la adecuada, la completamente cierta. Siento frío, y calor, alegría, pero también nostalgia... siento demasiadas cosas a la vez, no soy capaz ni de describirlas. He estado todo este tiempo buscándote y queriendo saber de tí. Por supuesto que no has sido el último, ni el primero, pero llegaste a mi corazón de la misma forma en la que un hielo se descongela lentamente en un vaso de agua, formando parte de ella finalmente sin poder dar marcha atrás. Y sí, me advirtieron acerca de tí, me dijeron que tipos como tu hacían la vida mas difícil de lo que ya era, que me harías daño, que no me convenías, en fin… lo típico, supongo.Arriesgué todo y mas, moví cielo y tierra, me comí mi orgullo, dejé de ser cabezota, pasé vergüenza, miedo… incluso llegue a soportar las cucarachas. Y, ¿Dónde estabas tú? Me convenciste de que éramos tal para cual, quisiste llegar a más, hiciste de mis días tus noches y de mis noches… mis sueños también. Me convertiste en princesa, y en reina. Me convertiste en todo a la vez. Me hiciste soñar, me hiciste creer, me hiciste tener esperanzas. El mundo se puso en nuestra contra… hay cosas que pasaron sin ser decididas, no teníamos control sobre estas. Tú con un gotero y yo llenándolo con mis lágrimas. Cubriste mi ego de mierda, me ensuciaste como el que más. Y, después de tanto tiempo… sigo estando enamorada de tí.
Y, ¿Dónde estás ahora? No pasa un día que no me acuerde de la arruga que se te formaba en la cara al sonreír, o de cada una de las 7 miradas que podías tener: cuando tenías vergüenza, cuando sentías indiferencia, cuando querías comerme a besos, cuando no aguantabas más el cansancio, cuando me ibas a echar de menos, cuando podías reírte durante horas o cuando necesitabas oscuridad… no me he olvidado ni siquiera de una.
Sigo yendo todas las mañanas al colegio por el mismo camino de siempre, el que solíamos hacer juntos; la marca en el árbol sigue estando allí, ¿sabes?. Añoro las horas interminables, los enfados que solíamos tener, aunque quizás más añore las reconciliaciones. Añoro que te quejes del sol, de que estamos andando demasiado, y sin rumbo, del frío, de que odies ver mis películas de amor varias veces en un mismo día, de... Te añoro a tí, te echo de menos más que a nadie en este mundo. Puede que no seas el mejor hombre que haya pasado por mi vida, o el que más haya dado de sí, pero estoy completamente segura de que eres el que más feliz podría hacerme.
Mientras tanto, sigo esperándote, recorriendo el mismo camino de siempre todas las mañanas, esperando que algún día… te dignes a venir a buscarme.

:)
ResponderEliminarPrecioso lo que has escrito y ta real como la vida..creo que todas hemos tenido un amor asi,es más yo sigo queriendo no se ya si a una persona o al recuerdo que tengo de ella,lo cierto es que no hay dia que no lo mencione,que no envidie a todas aquellas parejas que van de la mano por la calle y sobre todo,no hay momento que no añore sus besos.
ResponderEliminarM.M